Recomendaciones para la participacion en la Cd. de Guadalajara
A todos los hermanos del Orfeón México: Se les invita a leer lo siguiente



• Asistir puntualmente a las citas del coro (estudios y presentaciones en cultos). La Iglesia, como Esposa del Cordero,
es digna, como dijo el Apóstol, de ser bien atendida.

• En todo momento llevar sus libros corales, la carpeta debidamente ordenada con sus hojas estatales, himnario y lapicero; en cuanto a la Biblia, sabemos de antemano que, sobre todo en esta fiesta, su uso es indispensable.

Es sumamente importante el poner atención, por eso al interpretar, es necesario:

• Levantar la carpeta (con las dos manos), a una altura adecuada, de modo que se pueda leer sin perder de vista las indicaciones del Director.

• Guardar una postura erguida y digna del Dios que adoramos, una postura que demuestre que nos sentimos agradecidos y orgullosos de ser lo que somos y de lo que hacemos.

• Evite posturas relajadas e impropias que afean nuestra imagen.

• L os hermanos deben observar un adecuado corte de pelo, conforme a la sana doctrina que hemos aprendido.

• No deben tener la mano en la bolsa del pantalón.

• Los pantalones de mezclilla y casuales, no son Uniforme.

• L as hermanas deberán fijar su chalina en su cabeza con pasadores, esto hará que la sección femenil del coro se vea impecable, sin movimientos indebidos;

• Procuraremos soportar el calor en el interior de los templos, sin movimientos de abanicos, hojas, libretas, etc., hemos recibido; ejemplo de esto:

• Si acude con niños, procurar tenerlos lo más ordenados posible, no llevarles frituras o golosinas o juguetes al culto o estudios. Esto es impiedad.

• No llevar ropa o blusas de manga corta, playeras o ropa pegada, faldas abiertas o ajustadas; y, en general, Llevar los uniformes completos e impecables.

Salidas a otros lugares

Cuando nos corresponda movernos hacia otra colonia, a otro templo, ocuparemos camiones para trasladarnos. Por favor…

• Hagamos fila, Somos una Iglesia de orden, No debemos empujarnos. Permitamos el paso.

• En los autobuses, guardemos una conducta propia de cristianos. Nuestros traslados deben llevarse a cabo en completa paz y orden ejemplar, como hombres y mujeres que profesan Piedad.

• Nuestras pláticas deben ser honestas y sanas, dentro de los autobuses y fuera de ellos, sin empujarnos ni mucho menos causar desorden, procurando siempre dar preferencia a las hermanas.

• Al entrar a los templos, o salir de ellos, hagámoslo de forma ordenada, recordando que el lugar que pisamos merece profundo respeto.

• Ocupemos nuestro sitio en los templos conforme vaya la fila, no apartando lugares pues esto ocasiona desorden;

• Al estar de pie, durante las consagraciones, no volverse para depositar los himnarios sobre la banca después de cantar los cantos, sino retenerlos en las manos, hasta el momento de hincarse, estos movimientos se ven muy mal y dan una desagradable imagen. Imitemos el aspecto de un ejército en orden;

• No dejemos basura en los templos ni en los transportes, demostremos que somos un coro limpio y ordenado.

• En caso de resultar objetos olvidados, guardemos la calma, no perdamos todo por tan poco.

• Tratemos de aprovechar de la mejor manera los descansos entre participaciones, utilizándolos para el aseo personal, tomar alimentos o recobrar horas de sueño.

• Procuraremos siempre tomar algún refrigerio antes de los cultos matutinos, un licuado o un vaso de leche o un cóctel de frutas, puede ser suficiente.

• La garganta y cuerdas vocales son nuestro instrumento musical, cuidémoslo con solicitud, No tomando absolutamente nada frío, una hora y media antes y después de cantar. Nuestro sagrado trabajo depende del órgano con el que lo hacemos. Cuidemos nuestra voz por el bien propio y el del Coro.

• Si en algún momento hubiere una inconformidad, comentémoslo con quien estamos inconformes para buscar la paz; recordemos la enseñanza de las Sagradas Escrituras: “…deja allí tu presente y vuelve…” (Mat.5:23-24), y “..No riñáis en el camino…”.

• Quienes tengan problemas con la vejiga, procuren asistir al sanitario inmediatamente antes de las participaciones corales para evitar al máximo el estar entrando y saliendo, esto da mal aspecto. Si no puede evitarlo, mejor quédese hasta atrás del grupo y pida permiso al Auxiliar de Orden y Acomodo cuando necesite.

 

Comprendamos el difícil trabajo que implica coordinar a uno de los coros más grandes de la Iglesia, por ello, debemos considerar el esfuerzo de los Auxiliares de Orden y Acomodo. Ayúdeles y colabore con ellos como hombres que profesan piedad.
 

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